¿A qué se debe este nombre? La historia fue así, cuando Esteban Vásquez, dueño de la manzana a la cual referimos, se sentaba en la esquina venían los tigres (pumas) a tomar el agua de ahí el nombre.
En aquellos tiempos era todo un bañado, no existía la refinería. En ese lugar surgió el almacén y bar, el “Boliche” como lo llamaban, un mostrador de estaño, con el caño finito en curva de la canilla tipo cigüeña, a la derecha una antigua estantería, donde había zapatos, alpargatas y algunos repasadores.
En este negocio familiar, que primero funcionó en Paso y De Dominicis esquina que se llamaba “La Bajada del Tigre”, era de la familia De Giovannini, primero atendido por los padres fundadores y luego seguido por sus tres hijos Florencio, Antonio y Emilio. Posteriormente hacia fines de la década del 20, el boliche se mudó a Paso 290. Como era lógico, en los comienzos en este lugar poseía heladera a hielo y vendía los cigarrillos Barrilete, de a medio atado o por 5 centavos cada uno.
Profesor Andrés Suardini, Juan Cruz Fernández Ciancaglini



