Las calles de Campana ya hablan de fútbol. Banderas argentinas, imágenes de los jugadores de la Selección, las tres estrellas que recuerdan lo conseguido y la ilusión intacta de alcanzar una cuarta.
Hay algo interesante en esa imagen. Nadie espera que un solo jugador haga todo dentro de una cancha. Cada uno cumple una función específica. Cada uno aporta algo diferente. Y justamente esa combinación de talentos es la que permite alcanzar el mejor resultado.
Después de más de 40 años dedicados a la óptica, observo que con la visión ocurre exactamente lo mismo.
Durante décadas se instaló la idea de que un único anteojo debía resolver todas las necesidades visuales de una persona. Leer, trabajar, conducir, usar el celular, disfrutar del aire libre o practicar deportes.
La experiencia profesional me ha demostrado que esa idea pertenece al pasado.
Por eso hoy puedo afirmar, con la experiencia de 40 años de ejercicio de la profesión y el acompañamiento de miles de pacientes: “La era del anteojo único terminó.”
No es una frase publicitaria. Es una realidad que vemos todos los días en la óptica.
Las personas viven más años, utilizan múltiples pantallas, cambian constantemente de distancia visual y desarrollan actividades muy diferentes a lo largo de una misma jornada.
Por eso también cambiaron las soluciones visuales.
Hay pacientes que descubren el beneficio de un multifocal para su vida cotidiana. Otros encuentran comodidad en un ocupacional para trabajar frente a pantallas. Algunos combinan sus anteojos recetados con lentes de contacto para determinadas actividades. Otros necesitan protección solar específica para disfrutar plenamente de los espacios al aire libre.
Ninguna de estas soluciones reemplaza a las demás. Se complementan.
Del mismo modo que una selección campeona necesita distintos jugadores para alcanzar su mejor versión, hoy la salud visual también requiere diferentes herramientas para responder a distintas necesidades.
Y cuanto más años ejerzo esta profesión, más convencida estoy de ello.
La era del anteojo único terminó porque la vida actual nos demanda múltiples distancias, múltiples actividades y múltiples desafíos visuales. La mejor solución visual ya no es una única solución. La mejor solución visual es aquella que acompaña cada momento de tu vida.
Judith Pizzatti – Óptica PIZZATTI
40 años cuidando la salud visual de Campana.



