La Sociedad Italiana de Socorros Mutuos, decidió la construcción de un edificio que sería utilizado como teatro en el año 1901, y Bautista Martinoli fue el constructor encargado de realizar la obra. El 28 de febrero de 1901 se adquirió el terreno ubicado en la esquina de 9 de julio y San Martín para levantar allí la sede social y un salón teatral de material, con techo de hierro, 27 palcos, un escenario y camarines. En 1902 se inauguró la sala del teatro con su gran escenario y las decoraciones de un destacado pintor italiano, llamado José Lizzoni.
De inmediato este sitio se convirtió en el centro de la actividad teatral y cultural que se desarrolló durante varios años, siendo el lugar de reunión de la población de Campana. A principios de 1904 se eligió como presidente de la Sociedad Italiana al señor José Coltelli y el 31 de octubre de ese año se celebró la Asamblea General Ordinaria, a fin de formar una comisión especial que gestionara un empréstito para solventar las deudas de la entidad.
El 6 de noviembre de 1904, durante una reunión presidida por el señor Ángel Scorza, con la asistencia de 42 socios activos, se decide hipotecar el edificio social con accesorios por la suma de $6.500, reservándose la sociedad el derecho de amortizar anualmente una suma mayor si le fuera posible. La escritura de la hipoteca se firmó el 23 de noviembre de 1904, ante el escribano Lorenzo Gil Castro. El teatro Italia fue la primera sala de espectáculos donde funcionó el cine del mismo nombre después de instalar su proyector y una pantalla, realizada por los señores Crugnale y Benevento.
Esta hermosa sala facilitó la aparición de varios conjuntos teatrales, liderados por italianos y españoles, que en gran cantidad se volcaron a las tablas, donde lograron interpretar las mejores obras del teatro universal. Los aficionados que se integraban a los cuadros filo dramáticos eran personas sencillas, obreros y empleados, que dedicaban muchas horas a la actividad teatral, con gran desinterés económico, ya que las funciones eran a beneficio de alguna institución benéfica: el Hospital, las cooperadoras escolares y bibliotecas, que no recibían subvención oficial.
Obras de renombre Universal o nacional fueron llevadas a la sala del teatro Italia, donde actuaron figuras de renombre como Pedro Barbero, Carlos Aguirre, José Coltelli, Juan Dragone, Eduardo Buscaglia, Heriberto Señor, Cento Fanty, Giusti, Rossati, Froilán Varela y otros.
Debemos destacar la intensa labor de los pintores que tenían a su cargo la escenografía y que alternaban el pincel con el repaso de sus letras. Carlos Aguirre, Elpidio Guasconi, José Herreros, Francisco Infante y Raúl Russell pintaron innumerables jardines y bosques, cárceles y castillos, que dieron vida a tragedias y comedias, que surgen de la profunda exploración de la condición humana.
Además, podemos mencionar que desde sus butacas se pudieron apreciar las mejores películas que han sido aclamadas por la crítica y que se destacan por el impacto emocional, calidad cinematográfica y la excelente labor de los actores. El cine teatro Italia cerró sus puertas a comienzos de 1970 y sus instalaciones sufrieron grandes modificaciones.
Fueron utilizadas como salón bailable hasta el año 2013, en que se demolió el edificio para construir una torre de apartamentos. El cierre de esta sala fue ocasionado por la crisis económica que redujo el consumo cultural, sumado a las nuevas formas de entretenimiento, lo que generó preocupación ciudadana y una campaña de protección del patrimonio histórico, arquitectónico y cultural de nuestra ciudad.
Guillermo Guasconi



